Noticias de Febrero, 2010

Seguridad laboral, salario, ambiente, conciliación y carrera, los aspectos más buscados por los españoles

Miércoles 24 de Febrero del 2010

Fuente: expansionyempleo.com

Los hombres buscan compañías donde destaque la gestión eficaz, la salud financiera o el status. Las mujeres buscan conciliación, buena localización, un ambiente de trabajo agradable, seguridad a largo plazo o retribución elevada, según un informe elaborado por Randstad.

La seguridad laboral a largo plazo, los mejores sueldos, un ambiente de trabajo agradable, la conciliación y las perspectivas de futuro son los factores que más valoran los españoles a la hora de elegir una empresa para trabajar, según se desprende del estudio Employer Branding: cuando la percepción puede convertirse en realidad, elaborado por Randstad.

En cambio, los aspectos relacionados con la propia gestión de la empresa, como ofrecer productos o servicios de calidad o estar preocupada por el medio ambiente, quedan muy atrás en el ránking.

La seguridad laboral ocupa el primer lugar en todos los grupos de edad, motivado, sin duda, por la crisis económica y por la evolución personal, ya que el concepto está ligado a la idea de tener un desarrollo personal a largo plazo con todas las garantías posibles.

Aún así, también se identifican como valores importantes el respeto total, la retribución competitiva, un ambiente de trabajo agradable y las perspectivas de futuro. Además, también es importante que la empresa ofrezca la posibilidad de conciliar la vida personal y laboral.

A pesar de todo, Randstad afirma que todos estos aspectos varían considerablemente en función del género, la edad o incluso el nivel formativo de los consultados, ya que los hombres, por ejemplo, otorgan más importancia a la buena gestión, la salud financiera, la calidad de los productos, la formación y una imagen de marca. En cambio, las mujeres dan más importancia a la localización, la conciliación, el ambiente de trabajo, la seguridad laboral a largo plazo, los mejores sueldos y un trabajo interesante.

De esto se deduce que los hombres están más preocupados por aspectos estrictamente profesionales, mientras que las mujeres miran más las facilidades que suponga el trabajo en el orden personal, por lo que Randstad afirma que hay cierta “inquietud o preocupación” en las mujeres a la hora de afrontar el mundo laboral.

La seguridad laboral a largo plazo es el factor más importante en todos los grupos de edad, aunque los más jóvenes buscan un buen salario, comodidad, estabilidad y satisfacción personal, por lo que demuestran su interés por empresas que también les permiten fomentar su vida privada.

En cambio, los más mayores buscan empresas que ofrezcan productos y servicios de calidad, status, valores u oportunidades y buscan, en menor medida, perspectivas de futuro, conciliación, un ambiente de trabajo agradable o mejores salarios. Por este motivo, Randstad observa un giro social en las nuevas generaciones, donde adquiere mayor fuerza el desarrollo personal y el interés por conciliar.

Las empresas más valoradas
A nivel educativo, el interés por aspectos relacionados con el confort y la satisfacción personal se unen con aspectos relacionados con la estabilidad. Sobre los sectores más atractivos para trabajar, el estudio desvela que son la informática, los medios de comunicación, las industrias químicas.

Finalmente Randstad introduce el concepto de atractivo relativo, que analiza el porcentaje de trabajadores que desea trabajar en una compañía porque la conoce y asegura que las empresas más deseadas por los trabajadores son EADS CASA, GlaxoSmithKline y Nokia Spain.

Si se tienen en cuenta los 10 aspectos más importantes por los candidatos, otras compañías apreciadas son Pfizer, Correos, Coca-Cola e Iberdrola, por su preocupación por el medio ambiente y la sociedad en general.

Las ETT sustituyen a los servicios públicos de empleo en casi toda España

Miércoles 24 de Febrero del 2010

Fuente: finanzas.com

Las empresas de trabajo temporal (ETT) colocan más trabajadores que los servicios públicos de empleo (SPE) en todas las comunidades autónomas, salvo en Extremadura, según un informe difundido por la patronal de grandes ETT, Agett.

En conjunto, los servicios públicos de empleo intermediaron en 2009 en tres de cada 100 colocaciones, o lo que es lo mismo, en 381.050 empleos de un total de 13.977.537 puestos de trabajo gestionados. Por el contrario, las ETT intermediaron en 12 de cada 100 colocaciones (1,7 millones de empleos).

De esta forma, la proporción en la que intermedian estas empresas es 4,5 veces superior a la de los servicios públicos de empleo. Para el presidente de Agett, Francisco Aranda, estos datos demuestran que, a pesar de las limitaciones a las que están sometidas (las ETT no pueden operar en el sector de la construcción ni en las administraciones públicas), su gestión es “muy significativa” para el mercado laboral español.

Así, Aranda resaltó que resultaría “muy conveniente” una colaboración público-privada para generar mayores posibilidades de empleo y reducir las tasas de paro y de temporalidad. Ello, dijo, ahorraría costes al Estado y mejoraría la eficiencia de las colocaciones “con todas las garantías para trabajadores, empresarios y Administración pública”.

Extremadura, la excepción
La tasa de intermediación de los servicios públicos de empleo más elevada la tiene Extremadura, con un 11,4%, porcentaje muy superior a la media española (2,7%) y a la tasa de intermediación de las ETT en la Comunidad (1,6%).
Extremadura se convierte así en la única región española donde los servicios públicos de empleo colocan más trabajadores que las ETT. En el resto, sucede todo lo contrario.

Cataluña, por su parte, es la comunidad donde menos colocaciones gestiona el servicio público de empleo, con tan sólo un 0,8%, en tanto que Murcia, Navarra y Madrid presentan las mayores tasas de intermediación de ETT, con porcentajes del 24,8%, 21,6% y 16,7%, respectivamente.

El informe de Agett también revela que los servicios públicos de empleo sólo colocaron a un joven de cada 100 durante el año 2009, mientras que las ETT gestionaron nueve veces más de colocaciones que los SPE entre los jóvenes menores de 25 años, con una intermediación cuatro veces superior en el caso de las mujeres.

En este caso, destaca el País Vasco, donde las empresas de trabajo temporal gestionaron 42 veces más de colocaciones a jóvenes menores de 25 años que el servicio vasco de empleo. En Murcia, esta diferencia es de 38; en Cataluña, de 30, y en Navarra de 23.

Por el contrario, Extremadura vuelve a ser la única región donde los servicios públicos de empleo intermedian en más colocaciones de jóvenes que las ETT (6,5% frente a 2,6%).

Entre las mujeres, las diferencias más significativas se dan en Cataluña, País Vasco y Navarra, comunidades donde las ETT median 21 veces más, 19 veces más y 16 veces más que los servicios públicos de empleo, respectivamente. Una vez más, sólo Extremadura presenta una intermediación pública en el empleo mayor a la de las ETT.

Más de medio millón de contratos gestionados por ETT
Según los datos de Agett, las empresas de trabajo temporal gestionaron 501.348 contratos en los últimos tres meses de 2009, un 16,8% más que en el trimestre anterior y un 0,8% más en tasa interanual, siendo éste su primer crecimiento en dos años.

El informe de la patronal de grandes ETT revela además que en todas las comunidades autónomas el ajuste del empleo se está dando actualmente en la contratación indefinida, y que en todas ellas se ha destruido empleo asalariado. En el caso del empleo autónomo, sólo Canarias ’se salvó de la quema’.

También en todas las regiones españolas, menos en Cantabria y Extremadura, se ha incrementado el paro de larga duración (más de un año en el desempleo) y en 12 de las 17 comunidades se está registrando el llamado ‘efecto desánimo’ entre la población activa.

Sólo 2 de cada 10 parados tienen “altas” opciones de hallar empleo

Miércoles 17 de Febrero del 2010

Fuente: cincodias.com

Las perspectivas de encontrar empleo en el desolador panorama del mercado laboral español no han mejorado, pese a que los parados siguen rebajando sus exigencias en torno a los puestos que aspiran a ocupar. Aunque cada vez más desempleados declaran su disposición a cambiar de ocupación o a mudarse de ciudad para trabajar, tan sólo el 22,98% de los más de cuatro millones de parados registrados tiene “altas” posibilidades de entrar en el mercado laboral.

Así lo recogen los datos publicados por el Ministerio de Trabajo en función de la información recibida del Servicio Público de Empleo, el antiguo Inem. La estadística más esclarecedora es la que indica que el 40% de los desempleados, 1,6 millones de personas, tiene “bajas” o “muy bajas” opciones de hallar otro empleo. Un índice que deja peor paradas a las mujeres, especialmente a las mayores de 45 años, de las que el 60% pertenece a los últimos peldaños de la escala de empleabilidad.

De hecho, esta franja de edad es la que peores perspectivas ofrece a quienes han quedado fuera del mercado de trabajo. Sólo el 13,5% de los 1,3 millones de personas de más de 45 años registradas en el paro pueden albergar grandes esperanzas de dejarlo atrás. Una situación que no parece que vaya a mejorar dado que, según los datos publicados ayer por Esade, el 44% de las empresas seguirá recurriendo a jubilaciones anticipadas. Y es más, el 67% de las compañías no tiene previsto reemplazar las plazas que dejen libres esos empleados retirados prematuramente.

Volviendo a la ocupabilidad, son los jóvenes menores de 25 años quienes mejores perspectivas tienen. Una cifra que puede llevar a engaño hablando de un colectivo en el que aproximadamente el 40% de sus miembros carece de empleo en la actualidad. Las aparentes posibilidades con las que cuenta este grupo generacional se ven cercenadas para quienes no han tenido aún ningún empleo. Esta variable dispara la dificultad para ocuparse, haciendo que más de la mitad de los que buscan su primer trabajo se topen con las mayores trabas del mercado.

Otro de los factores que más se tiene en cuenta a la hora de valorar la ocupabilidad de un parado es el sector de actividad de procedencia. Los ex trabajadores de la industria, concretamente, son los que peores perfiles presentan de cara a recuperar un empleo. De hecho, pese a sumar menos efectivos que los parados de la construcción, que alcanzan los 788.000, y contar con un sector menos castigado por la crisis nacional, del medio millón largo de los desempleados de la industria, sólo 100.000 son considerados por Trabajo como “altamente” empleables.

Son los 2,3 millones de desempleados de los servicios quienes mejores perspectivas mantienen, pese a ser los más numerosos en la comparativa por sectores. Observando la evolución general del creciente número de parados, la progresiva tendencia a ganar en ocupabilidad que se acumuló hasta agosto pasado ha vuelto a retomar la senda descendente. Ocurre lo contrario con quienes ostentan la nota más baja que otorgan en Trabajo, por lo que desaparece la tendencia positiva que se vislumbraba en verano.

Los navarros, aventajados
Analizando las posibilidades de encontrar un empleo por comunidades autónomas, destaca Navarra como el lugar donde mejores resultados obtienen los parados. De hecho, además de ser una de las regiones con menor número de desempleados, el 40% de quienes lo están tiene altas opciones de reingresar en el mercado laboral. Justo el porcentaje inverso a la media nacional. En contrapartida, es Extremadura la autonomía donde mayor porcentaje de los desempleados cuenta con un perfil de “muy baja” empleabilidad, con un 17% del total.

Tres años para mejorar la calidad del empleo

Jueves 11 de Febrero del 2010

Fuente: elpaís.com
 
El acuerdo para tres años alcanzado entre los sindicatos y la patronal CEOE, tiene como fin, según los firmantes, dinamizar la economía, mejorar la competitividad y el empleo y generar confianza en la población como un medio para mejorar “sus niveles de consumo e inversión”. Tan amplio propósito tiene, como columnas fundamentales los siguientes puntos:

- Limitar la temporalidad. Ambas partes están de acuerdo en limitar el encadenamiento de los contratos temporales y promocionar, en cambio, la contratación indefinida. Con ese fin se abre la posibilidad de fijar, en el ámbito del convenio, el volumen global de contrataciones temporales a realizar “incorporando en su caso las referencias, márgenes o límites materiales y temporales sobre las que se medirá la aplicación de la medida”. Las partes apuestan también por la jubilación parcial y el contrato de relevo como instrumentos de mantenimiento del empleo.

- Moderación salarial. Sindicatos y CEOE apuestan por “una política de crecimiento moderado de los salarios”. En ese marco, las referencias de subida serán “hasta el 1%” para 2010; entre el 1% y el 2% para 2011 y entre el 1,5% y el 2,5% para 2012. Los convenios pactados “incorporarán una cláusula de revisión salarial”, aunque más laxa de lo habitual.

- Cláusula de ‘descuelgue’. Pero no hay café para todos. Si una empresa viera dañada su estabilidad económica por la aplicación del pacto, podría ignorarlo (”inaplicarlo”, según la terminología del texto). Aunque hay condiciones. “Cuando una empresa se encuentra en tal situación”, señala el documento, “y considere imprescindible no aplicar el régimen salarial”, será necesario que lo documente y justifique. Con un añadido: deberá detallar, además, “el plan de retorno a la aplicación del convenio”.

- Más negociaciones. A partir de la firma del acuerdo y durante seis meses, se desarrollará una negociación bipartita que afectará principalmente a la reforma de la negociación colectiva. También se abordarán otros temas: flexibilidad y seguridad en el empleo (”flexiseguridad”); expedientes de regulación de empleo; reducción temporal de la jornada; contratación; tiempo parcial; subcontratación, absentismo; y mutualidades laborales e incapacidad temporal. La mayoría de esos asuntos se van a tratar con el Gobierno en la reforma laboral que pretenden pactar.

Los trabajadores prefieren tener de jefe a un hombre antes que a una mujer

Jueves 11 de Febrero del 2010

Fuente: expansionyempleo.com

La mayoría prefiere tener de jefe a un hombre antes que a una mujer: un 30% frente al 24%. Además, se identifican diferencias según el género. Los varones se apoyan más entre ellos que las féminas. Un 33% de hombres preferiría tener de jefe a otro hombre, frente al 28% de mujeres que preferiría tener de jefe a una mujer.

Los trabajadores pueden negociar la empresa, el puesto o las condiciones contractuales, pero rara vez pueden negociar acerca del jefe que van a tener. Randstad ha realizado una encuesta a una muestra aleatoria de 1.340 personas con y sin trabajo para saber a quién preferirían tener de compañero o jefe. A grandes rasgos se puede decir que la mayoría prefiere tener de jefe a un hombre antes que a una mujer (un 30% frente al 24%). Además, se identifican diferencias según el género de los consultados. Los varones se apoyan más entre ellos que las mujeres. Un 33% de hombres preferiría tener de jefe a otro hombre, frente al 28% de mujeres que preferiría tener de jefe a una mujer.

Sin embargo, a medida que la mujer ha entrado en el mercado laboral y ha optado a los mismos puestos que los hombres, la opinión de unos y otros se iguala. Aquí se distinguen dos factores determinantes en la eliminación de la discriminación por género: la formación y el empleo. Cuanto mayor es el nivel formativo de los consultados, menos importancia dan al género de su jefe, y viceversa. De hecho, destaca que hasta el 45% de personas sin estudios consultadas preferiría a un hombre como jefe si pudiera elegir, cifra que aumenta hasta el 51% si sólo se tienen en cuenta las respuestas de los varones.

El otro factor mencionado es propiamente la situación ante el empleo. Curiosamente, cuando las personas consultadas están actualmente trabajando, también son más abiertas y muestran mayor indiferencia entre tener como superior a un hombre o a una mujer.

En cuanto a edad, destaca que los hombres son preferidos antes que las mujeres para ocupar una posición de mando en cualquier rango, aunque los más jóvenes y los más mayores son los más abiertos cuando se trata de elegir el género de su jefe. Por el contrario, los que más apuestan por la diferencia de sexos son los hombres de entre 30 y 44 años, que prefieren hombres en un 32% de casos frente al 19% de consultados que prefieren mujeres.

Los hombres también son preferidos como compañeros
Randstad también ha querido conocer si los trabajadores tienen alguna preferencia a la hora de compartir tareas con compañeros. Los porcentajes son similares al caso anterior y la mayoría reconoce que “le da igual” tener de compañero a un hombre o una mujer (un 50,60% de consultados). Pero, ahora los porcentajes se suavizan, del 30% que elegía a hombres como jefes ahora pasa a un 25,60%, mientras que se mantienen en un 24% el porcentaje de encuestados que prefiere a las mujeres como compañeras.

Pero tal y como sucedía con la formación, el empleo es un factor que elimina la posible discriminación hacia la mujer. Cuando el consultado está trabajando prefiere tener compañeras, en especial si las encuestadas con trabajo son mujeres. Esto indica que a medida que comparten experiencias laborales están más abiertos a la igualdad de género.

Y, de nuevo, destacan las personas que no tienen formación, ya que son los que claramente eligen a los hombres para trabajar (45,45% así lo reconoce).

Ellos
Al 48% de hombres le da igual tener de jefe a un hombre a una mujer.
El 33% preferiría tener de superior a un varón, y el 18% a una mujer.
Un 28% elegiría de compañero a un hombre.
Un 20% prefiere trabajar con colegas mujeres.

Ellas
Al 45% de mujeres les da igual tener de jefe a un hombre o una mujer.
El 28% prefiere a una jefa y el 27% a un jefe
El 28% prefiere trabajar con mujeres.
Un 23% prefiere tener compañeros hombres.

Liderazgo femenino vs liderazgo masculino
Las mujeres se han masculinizado a la hora de entrar en el mercado laboral. Todavía son ellas las que copan las jornadas reducidas y parciales, pero cada vez pueden elegir jornadas completas y optan a puestos de trabajo considerados tradicionalmente “masculinos”.

Sin embargo, a día de hoy, todavía se encuentran diferencias entre hombres y mujeres. Tal y como recoge el estudio de Randstad y Grupo Actual, L personalidad del trabajador contemporáneo, las mujeres demuestran más compromiso y están más orientadas a la tarea, es decir, presentan más responsabilidad por lo que hacen y un alto grado de sacrificio. Ellas también se caracterizan por ser más organizadas y prefieren un entorno laboral más estructurado, prestando más atención a los detalles.

Mientras que ellos tienen un pensamiento más teórico y ofrecen enfoques más estructurados y globales. Esto les permite tomar decisiones más rápidamente y al ser menos expresivos presentan una mayor contención emocional. Además, son más creativos que las mujeres y aportan mayor cantidad de soluciones originales.

Pero las mayores diferencias entre hombres y mujeres se presenta en su forma de liderar a los equipos. Los varones están interesados en alcanzar puesto de responsabilidad en la empresa, así como ser el centro de atención cuando surge la ocasión. Las mujeres directivas son más cercanas a sus equipos, gracias a su mayor involucración personal con sus trabajadores y prefieren posicionarse cerca de sus superiores.

Dime cómo eres y te diré si te van a despedir

Viernes 5 de Febrero del 2010

Fuente: expansion.com

Se busca joven, sin formación, preferiblemente mujer, para el sector de la construcción. Se ofrece contrato fijo. Para encontrar un anuncio de empleo como éste, más un viaje al pasado, haría falta recurrir a la ciencia ficción. No obstante, éste es el retrato robot de los ciudadanos más vulnerables al desempleo.

Al menos es lo que indican los resultados (correspondientes al cuarto trimestre de 2009) del Observatorio Laboral de la Crisis, de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). Este informe, que se elabora a partir de los datos de la Encuesta de Población Activa (que el Instituto Nacional de Estadística dio a conocer el pasado viernes), evalúa las probabilidades de que cada ocupado acabe en el desempleo, así como los factores que más contribuyen al acceso al mercado laboral por parte de los ya parados.

Y sus conclusiones son llamativas. Pese a la brecha en la tasa de paro entre nacionales y extranjeros, “la nacionalidad no es un factor que en sí mismo afecta al riesgo de perder el puesto de trabajo”, señala el documento.

Por el contrario, el tipo de contrato, el nivel educativo y el sector de ocupación, entre otros, resultan relevantes. “Al comparar un hombre con una mujer de similares características personales y del tipo de empleo, la mujer tiene un riesgo de pérdida de empleo que es un 18% mayor que la del hombre. Esta diferencia se ha incrementado ligeramente en este trimestre”, señala Sara de la Rica, profesora de la Universidad del País Vasco y coordinadora del informe. Eso sí, declara, “este dato tiene que ver con que es el sector servicios, eminentemente femenino, donde la pérdida de empleos ha sido más acusada relativamente al resto de sectores”.

El factor con más incidencia a la hora de perder empleo es el tipo de contrato (un empleado con contrato temporal en cualquier actividad se enfrenta a una probabilidad de pérdida de empleo 4 veces mayor que a la que se enfrenta otro trabajador con las mismas características pero cuyo contrato es indefinido). Algo que se ha mantenido desde el comienzo de la crisis. El sector económico también resulta relevante. Aunque la construcción duplica en riesgo al resto de sectores, los servicios (por su enorme peso en la economía) están resultando los más generadores de desempleo (eso sí, también de empleo). También la edad, los menores de 25 años tienen el doble de opciones o más que el resto de grupos de edad de perder el puesto de trabajo.

Frente a los peligros que aumentan las posibilidades de quedarse en paro, existe algún escudo protector. “Cada vez son menos, pero hay uno que pervive a lo largo de la crisis: la educación. Los licenciados son los que menos probabilidades tienen de pasar a engrosar las listas del paro y los que más opciones tienen para colocarse, incluso con contrato fijo”, indica De la Rica.

Respecto a las opciones de recolocación los que más posibilidades tienen son los que llevan menos de un mes en paro (un 70,4%), y los que llevan entre uno y tres meses (un 56%). Por edades, son los que tienen entre 25 y 34 años los que acumulan más papeletas para incorporarse a una empresa desde el paro (un 28,8% de opciones).

Resulta reseñable que algunos de los factores de riesgo para perder el trabajo coinciden con los que resultan relevantes para encontrarlo: como ser mujer, joven y tener o buscar un contrato temporal. “No es coincidencia, es que existe un grupo de gente que pierde el trabajo y se coloca continuamente. Se trata mayoritariamente de jóvenes sin formación, que consiguen contratos muy cortos, incluso por días. Es muy preocupante. Están en un círculo vicioso del que es difícil salir y que será muy malo para la economía. Habrá un colectivo muy amplio que será muy difícil de reenganchar al mercado laboral”, dice de la Rica.

La directora de la cátedra Fuentes Quintana de Fedea también destaca un dato del estudio: “Los individuos que no cobran subsidio de desempleo acceden a un empleo con mucha más probabilidad, el doble, que los que, teniendo similares características, no disfrutan de dicha prestación”. Según señala, “mucha gente no empieza a buscar empleo hasta que le queda poco tiempo de recibir la prestación. Y eso es carísimo para las arcas públicas”.

Además, las posibilidades de encontrar trabajo, aunque no tengan fecha de caducidad, pierden vigor con el tiempo. “Un individuo que lleva desempleado entre 6 y 12 meses tiene una probabilidad de acceder a un empleo que es el doble que la de aquel que lleva más de 12 meses (con similares características)”, indica el informe.

Y, ¿han ido variando los factores de riesgo a lo largo de la crisis?

Sara de la Rica cree que, si al principio el perfil del futuro parado estaba muy definido, con el paso de los meses su retrato ha incluido más matices. “Hay más sectores y más niveles educativos afectados, cada vez hay más perfiles afectados”, indica. A su juicio, el panorama es preocupante, “los últimos datos correspondientes al paro registrado en enero hacen prever un primer trimestre del año bastante duro”.

La Seguridad Social arranca el año con 258.000 afiliados menos

Viernes 5 de Febrero del 2010

Fuente: cincodias.com

La sangría del desempleo no cesa aunque modera su caída. La Seguridad Social perdió en enero 257.828 cotizantes, una de las peores cifras de la serie histórica, aunque el descenso fue aún mayor en enero de 2009. Y el paro registrado empezó el año superando por primera vez la barrera psicológica de los cuatro millones de desempleados, la cifra más alta de la serie histórica.

El talón de Aquiles de la economía española, el mercado laboral, mantiene la senda iniciada en 2008 y continúa destruyendo empleo. El número de afiliados a la Seguridad Social se situó en enero en 17,5 millones, el nivel más bajo desde el año 2004, según los datos publicados ayer por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. El número de parados registrados en el servicio de empleo se incrementó en 124.890 nuevos desempleados y por primera vez superó los cuatro millones.

Según la Encuesta de Población Activa (EPA) que realiza el INE esta barrera ya se superó en el primer trimestre de 2009 si se atiende no sólo a los parados registrados. Se tome una u otra estadística, la conclusión es la misma: el mercado laboral en España supone el mayor problema de la economía.

Maravillas Rojo, secretaria general de Empleo, reconoció que “el dato del paro es muy negativo”. Sin embargo, recordó que históricamente enero es un mes donde se incrementa el desempleo “incluso en los años de crecimiento”. En cualquier caso, Rojo reconoció que aún no se ha llegado al punto de inflexión para revertir la situación. El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, auguró que será a finales de este año cuando la economía vuelva a crear empleo. “Si no sucede nada y teniendo en cuenta que las economías en estos momentos parece que todas están empezando a mejorar su situación, podríamos decir que a partir del segundo semestre la pesadilla de la destrucción del empleo se habrá acabado”, aseguró Corbacho.

Entre la marabunta de datos estadísticos destaca el sector de la construcción, que fue uno de los que más afiliados perdió en el mes de enero respecto a diciembre de 2009. Ello constata que el ajuste en el sector más dañado por la crisis aún no ha terminado. En términos interanuales, los cotizantes que trabajan en la construcción se redujeron un 18,9%, el porcentaje más elevado con diferencia. Le sigue el sector de la industria, con caídas de afiliados cercanas al 10%. Octavio Granado, secretario de Estado de la Seguridad Social, defendió que el mal tiempo ha incrementado el retraso de la afiliación de muchos trabajadores de la construcción. También señaló el fin de la campaña navideña como otro factor que empujó al alza el desempleo. En cualquier caso, en cifras absolutas, la mayor parte de los trabajadores que se fueron al paro en enero, el 82%, procedía del sector servicios.

Los más optimistas pueden aferrarse a los datos desestacionalizados, que ofrecen un panorama menos desolador. Si se tienen en cuenta los efectos del calendario, el número de parados se ha reducido en 2.500 personas y la caída de afiliados no alcanzó los 40.000 cotizantes, lejos de los 258.000 afiliados.

Visión que no tranquiliza a los agentes sociales. El presidente de CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, apuntó que los datos confirman la “necesidad de acometer una reforma laboral”. Desde la filas de UGT destacaron la “ralentización evidente” de la destrucción de empleo. En el ámbito académico, Juan Iranzo, director general del Instituto de Estudios Económicos, aseguró que los datos de paro son peores de los previstos y señaló que la economía española, si no se efectúan reformas, no volverá a crear empleo hasta el año 2013.

En enero, el desempleo entre las mujeres sufrió un mayor deterioro y aumentó un 4%, mientras que el alza entre los hombres se quedó en el 2,3%. En cualquier caso, el desempleo por género está en niveles parejos, aunque los hombres en paro superan por poco a las mujeres. Y, por tramos de edad, el desempleo afectó más a los mayores de 25 años. Se incrementó un 3,3%, mientras que el paro entre los jóvenes sufrió una subida menor, del 2,1% en tasas anuales hasta los 441.000.

Entre los autónomos, la situación también resulta alarmante. Si bien en enero el número de afiliados a la Seguridad Social sólo cayó un 0,51% en tasas intermensuales, si se compara con enero del año anterior, el descenso supera el 4%.

Baleares, una excepción
El incremento del paro afectó a todas las comunidades autónomas con una única excepción, las Islas Baleares, que cerraron enero con un disminución mínima del número de desempleados. En concreto, en Baleares hay 516 desempleados menos que en diciembre. En el lado contrario, se sitúan Cataluña y Andalucía, que cuentan con 22.122 y 16.592 desempleado más, respectivamente. Sin embargo, en cifras relativas -que permite una comparación homogénea-, destaca el País Vasco, donde el paro se incremento en enero un 5,29% respeto a diciembre. Le siguen Asturias, Navarra y Castilla y León. Y, por provincias, sólo Jaén ha logrado reducir el nivel de desempleo.

Respecto a enero del año anterior, el deterioro del mercado laboral se ha cebado con Murcia y Cataluña, que han sufrido incrementos en el número de parados cercanos al 30%, una cifras muy superior a la media nacional, que se sitúa en el 21,66%. Extremadura, Asturias y Andalucía representan la otra cara de la moneda y registran tasas interanuales por debajo del promedio.