Noticias de Noviembre, 2010

Este es el mejor empleo

Viernes 26 de Noviembre del 2010

Fuente: cincodias.com

El viento y el sol parece que destacan por situarse entre los mejores empleadores en España. El volumen de trabajadores en el sector de las energías renovables aún es tímido, pero las condiciones de trabajo destacan por calidad.

En total, 68.737 personas trabajan en los sectores eólico, solar fotovoltaico, solar térmico, biomasa y otras actividades relacionadas con las energías limpias, según recoge el Estudio sobre el empleo asociado al impulso de las energías renovables en España, presentado este mes por el sindicato Comisiones Obreras.

El documento arroja que el nivel de cualificación medio de las plantillas es superior al del sector industrial en su conjunto. Cerca del 55% de los trabajadores son técnicos o titulados superiores. Casi un 25% del personal está compuesto por técnicos medios (entre ellos el personal administrativo) y oficiales (obreros cualificados).

“Los salarios en este sector superan la media nacional en un 52% y se sitúan un 37% por encima de la industria”, explicó Llorenç Serrano, secretario confederal de Medio Ambiente de CC OO, durante la presentación del informe. El estudio quiere ser una radiografía estimativa de las renovables en España y para ello se ha realizado a partir de encuestas a 2.274 empresas, entrevistas a 17 expertos, estudios de caso de nueve empresas y análisis de las cuentas de resultados de las 22 compañías más representativas. “Solo se han considerado aquellas que son 100% renovables”, añadió Serrano.

El de las energías limpias es, además, un sector que puede tener capacidad de arrastre para el reciclaje profesional de otros oficios, como fontanero o electricista, que han sufrido de lleno la crisis económica. De hecho, la formación se ha convertido en una baza estratégica para el futuro de las energías renovables.

Por ello, Serrano defiende el apoyo público para su desarrollo, porque ofrece mayor calidad en el empleo y un esfuerzo consecuente en inversión en investigación y desarrollo. El documento concluye que el 20% de las empresas de energías limpias dedica a parte de su personal a tareas de I+D+i.

Respecto al tipo de contratación, el 83,7% del personal tiene contrato indefinido; el 14,1%, contratos eventuales, y el 1,2% son trabajadores autónomos.

Se trata además de un sector muy masculinizado. Las mujeres representan el 26,6% del total de empleos “y suelen ocupar puestos y realizar tareas de tipo administrativo”, reza el documento. Un 64% de estos empleos se sitúa en los departamentos de promoción, comercialización, ventas y desarrollo de proyectos e investigación. Por su parte, el empleo masculino está más orientado a la fabricación y la instalación de equipos y máquinas.

Pese a la buena cara del sol y del viento, quedan muchas mejoras por realizar. El peso de los salarios se sitúa “por debajo de la media nacional, no llega al 1%”, explicó Serrano.

Es vital, según esta central, que “España se dote de un subsector propio en las energías renovables” para crear empleo de calidad. En este sentido, Serrano añadió que “si no se eliminan las barreras normativas, no se alcanzará ni de lejos el millón de empleos verdes que promete el presidente del Gobierno”.
Hasta 202.764 empleos en 2020

El estudio plantea escenarios posibles de empleo en el sector de las renovables para los años 2015 y 2020, en función de la demanda energética mundial.

Según el escenario planteado por el Gobierno, en el año 2015 el total de empleos relacionados con las renovables alcanzaría las 79.485 personas. En el esquema más sostenible, se llegaría a los 118.242 puestos de trabajo directos. Por último, en el planteamiento más pesimista, en el que no se cumplieran los objetivos del Gobierno, se obtendrían 62.144 empleos.

De cara al año 2020, las previsiones del Ejecutivo serían de 124.265 empleos; en el escenario más sostenible se crearían 202.764 puestos de trabajo y, según el escenario pesimista, es decir, de no cumplirse los objetivos del Gobierno, se obtendrían 96.573 empleos directos aproximadamente.

Las energías renovables figuran entre los sectores medioambientales que más puestos de trabajo generan en España.

Cómo conseguir una entrevista de trabajo

Viernes 26 de Noviembre del 2010

Fuente: expansion.com

Tener un puesto de trabajo comienza por atraer la atención del encargado de selección. Por tanto, el primer paso es tener un currículo bien estructurado que deje claro nuestra idoneidad para el puesto. Hay que tener presente que el fin del currículo es conseguir una entrevista de trabajo, y para que esto ocurra debe aportar un valor añadido respecto a los cientos de vidas laborales que recibe un empleador.

El seleccionador recibe cientos, sino miles, de currículos iguales. La clave para destacar, para captar la atención del empleador y que tenga en cuenta la candidatura para una entrevista de trabajo, es diferenciarse. Por supuesto, es esencial una correcta redacción sin faltas de ortografía y conseguir que el empleador no se aburra al leerlo.

Para conseguirlo, se puede empezar eligiendo un papel de calidad, diferente al típico folio blanco, y haciendo un buen uso de los recuadros, la negrita y los subrayados para hacer más amena la lectura. Eso sí, sin abusar de estos recursos. Si se envía por correo electrónico es recomendable adjuntar una carta de presentación.

Calidad antes que cantidad
El contenido, que no debe exceder una página (dos a lo sumo), debe estar adaptado a la empresa. Por eso, hay que resaltar los valores, la experiencia y la formación más adecuada al puesto al que se opta. En este sentido, los expertos aconsejan reescribir el currículo para cada empleo al que se postula: la calidad puede ayudar más que la cantidad en este caso. Por ejemplo, según el empleo que se busque será adecuado obviar que se ha sido repartidor de pizza o au pair.

A partir de aquí, Jeniffer Fast, directora de servicio de Adecco Professional, distingue entre el modelo cronológico, que se elige cuando existe mucha formación y poca experiencia; y el funcional, que es aquel en el que se agrupan los datos y la experiencia del candidato por temas y se especifican todas las funciones que se han realizado. En general, lo que antes se debe leer es el último trabajo desempeñado, y es conveniente que si se ha dirigido un equipo, se detalle el número de personas al cargo y las responsabilidades.

Para los jóvenes
Si se está buscando empleo por primera vez se debe priorizar la formación, los estudios complementarios y los idiomas, así como las experiencias de trabajo temporal o internacional. Es conveniente incluir que se ha compaginado los estudios con un empleo, porque indica responsabilidad y dinamismo.

Para los ’senior’
Su currículo debe ser más operativo y funcional. Lo que prima en estos candidatos es la experiencia. Hay que comenzar definiendo los objetivos profesionales y después, la trayectoria laboral. En el caso de los directivos, es indispensable aportar las funciones que se han desempeñado y lo que se ha conseguido en cada momento. Además se puede destacar las habilidades y competencias personales, así como el networking adquirido.

Información en el tintero
Los expertos recomiendan que no se mienta ni se exagere en el historial, porque es algo que se puede volver en contra del candidato. Por ejemplo, a la hora de incluir los idiomas: este apartado sólo debe completarse si se posee un buen nivel, porque en la entrevista lo comprobarán realizando alguna pregunta en la lengua especificada.

Tampoco es conveniente comentar los motivos por los que se dejó anteriores trabajos. En concreto, ésta suele ser información que se trata en la entrevista. De hecho, no se debe dar todos los detalles en el currículo; de este modo, quedará información importante para desarrollar en los siguientes pasos del proceso de selección, según recomiendan desde Randstad.

La entrevista de trabajo
En el cara a cara con el seleccionador, el candidato debe saber venderse en 45 minutos presentándose como la persona ideal que la compañía necesita. Para triunfar en este sentido y evitar los nervios, se debe realizar un trabajo previo de preparación. Es muy recomendable investigar sobre la empresa (historia, origen, cifras de negocio…) y el puesto al que se opta. Internet, la prensa o los propios empleados son fuentes básicas de información. También se deben repasar las fechas, los cargos y las funciones claves que aparecen en el currículo.

La actitud positiva es clave, así como saber transformar los aspectos negativos en puntos a favor. Un empleo anterior se convierte en experiencia adquirida y la base para no repetir errores; el hecho de haber trabajado durante mucho tiempo en una empresa se argumenta detallando las diferentes funciones y responsabilidades desempeñadas, o la vuelta al mercado laboral tras un periodo largo de inactividad se soluciona señalando lo que ha aportado a la persona tanto profesional como personalmente esa temporada.

Por: Beatriz Elías y Ángela Méndez

Las empresas de trabajo temporal prevén que no se cree empleo hasta fin de 2011

Viernes 19 de Noviembre del 2010

Fuente: concodias.com

Así el último avance del mercado laboral elaborado conjuntamente por Analistas Financieros Internacionales (AFI) y la patronal de grandes empresas de trabajo temporal (Agett) prevé que la economía española empezará a crear empleo en la segunda mitad del año, aunque el ritmo será tan suave que no servirá para recortar la elevada tasa de paro que se mantendrá durante el año que viene en torno al 20% de la población activa.

Los cálculos de AFI-Agett apuntan a que los mínimos de ocupación se alcanzarán en el cuarto trimestre, en el que “se iniciará una senda de destrucción de empleo que podría continuar hasta el inicio de 2011 y neutralizará la mejora en la ocupación mostrada desde el segundo trimestre de 2010″.

El informe también constata que se han incrementado las dificultades de los parados para reintegrarse al mercado laboral. Así, sólo una de cada cinco personas (el 20% del total) que estaban en el paro en el segundo trimestre del año encontró empleo en el tercer trimestre, cifra “muy inferior” a la alcanzada en el mismo trimestre de 2009 (30%) y en el de 2008 (32,5%).

En el lado contrario, las personas que aún permanecen en el mercado laboral parece que poco a poco están perdiendo el miedo a quedarse sin empleo. Así se desprende de los resultados del nuevo barómetro de empleo elaborado por la consultora Randstad, en el que un 35,1% de los encuestados confiesa temer por la pérdida de puesto de trabajo frente al 37,9% registrado entre junio y septiembre. Este recelo es mayor entre las personas con estudios básicos (36%) y con remuneraciones menores a 18.000 euros brutos al año, donde el porcentaje se eleva al 41%.

Del mismo modo, la confianza para encontrar un empleo similar al que se posee ha pasado del 47,2% en el segundo trimestre al 53,1% en el tercero.

Zapatero quiere endurecer las condiciones del subsidio de paro

Viernes 19 de Noviembre del 2010

Fuente: eleconomista.es

Uno de los retos del Ejecutivo para los próximos meses será reestructurar los servicios públicos de Empleo. De hecho, ayer mismo, la OCDE llamó la atención sobre la inoperancia de las oficinas de empleo españolas y urgió su reforma.

En conclusión: no funciona la recolocación de los parados. En 2009, el servicio público tan sólo recolocó con éxito a tres parados de cada cien. Y para dotar de eficacia al sistema, el Ministerio de Trabajo quiere reformular las condiciones por las que un parado mantiene el cobro de la prestación de desempleo, según afirmaron fuentes cercanas al Ministerio.

Actualmente, para que los parados cobren el desempleo deben firmar un compromiso de actividad que les obliga a buscar activamente empleo y mejorar su formación en la medida de lo posible. Es más, si un desempleado rechaza una oferta de trabajo o la participación en algún curso puede ser sancionado con la pérdida temporal o total de la prestación.

Pero el Estatuto de los Trabajadores limita las ofertas que deben aceptar a que éstas sean “colocaciones adecuadas a la profesión demandada por el trabajador y que correspondan con su profesión habitual”, que es “la coincidente con la última actividad laboral desempeñada”.

Estas condiciones dejan fuera de la búsqueda de empleo a todos aquellos parados cuya actividad ha sufrido el impacto de la crisis económica. Por ejemplo, con estas condiciones, a las oficinas les resulta muy difícil recolocar a los parados de la construcción.

Así las cosas, según las fuentes consultadas, el Ministerio modificará esta norma para que los parados tengan más movilidad funcional y geográfica. Sobre este último aspecto, se abrirá el radio de búsqueda de trabajo a zonas geográficas cercanas, ya que actualmente el parado puede rechazar un empleo si no está en su área geográfica.

Con estas pinceladas, el nuevo ministro de trabajo, Valeriano Gómez, diseñará la nueva estructura de intermediación laboral de las oficinas de empleo. No obstante, todas estas ideas se estudiarán y negociarán con los agentes sociales, si finalmente se consigue restablecer el diálogo social. Cabe recordar que en la primera reunión entre Trabajo y los sindicatos, celebrada la pasada semana, no se pudo reanudar el diálogo.

La transformación de las condiciones para mantener la prestación no perseguiría que se culpabilizara a los parados del problema de desempleo, sino, tal y como definió ayer el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, se trata de combatir el fraude en el cobro del paro que existe en la actualidad.
Sanciones

Para que estos requisitos se cumplan se establecen una serie de sanciones. Por ahora, el Ministerio de Trabajo no se ha mostrado favorable a aumentar estas sanciones, aunque sí hacer viable su uso.

Según se define en la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social, el rechazo de un puesto de trabajo supone una infracción grave, que es sancionada con la pérdida de tres meses de prestación; a la segunda falta de este tipo, el parado pierde seis meses de prestación; y si reincide una tercera vez, el desempleado perdería la prestación de paro o el subsidio.

En este caso, el problema, según explican fuentes técnicas de los servicios públicos de empleo, es que “no es fácil justificar que un parado ha rechazado una oferta de empleo. Tan sólo se puede corroborar cuando no asiste a una entrevista de trabajo, aunque esto constituye una falta leve, que conlleva la pérdida de un mes de prestación.

Cuando un desempleado es seleccionado en una empresa y rechaza el empleo, el empresario debería redactar una carta en la que confirme que le ha ofrecido el empleo y el parado lo ha rechazado.

Y esto no suele pasar en la mayor parte de los casos. El empresario, en esos momentos, se encuentra en una selección de personal y no pierde tiempo en elaborar un escrito para informar al Inem, según señalan los técnicos de los servicios públicos. Por tanto, el parado permanece impune y continúa beneficiándose de su prestación.
Formación, ligada al subsidio

Otro punto que también se tratará es la vinculación total de los subsidios con las políticas activas. El Ministerio prevé que el desempleado se mantenga en activo, con cursos o formativos o en itinerarios de búsqueda de empleo, durante todos los meses que cobra el subsidio.

En estos momentos, aunque la ayuda de los 426 euros se ligó a formación, en muchos casos, la oficina sólo solicita que el parado asista a una entrevista con un orientador.

¿Tiene el sueldo que se merece?

Viernes 12 de Noviembre del 2010

Fuente: expansion.com

El tamaño de la empresa, la trayectoria profesional, la región, el sector de actividad, la función que se desempeñe y la responsabilidad son los principales factores que determinan el salario de un profesional. Cuanto más especializado sea un puesto, la retribución será más alta, y el candidato tendrá más capacidad de negociación.

Un mismo puesto puede ser recompensado de forma diferente de acuerdo a una serie de factores. El tamaño de la empresa puede hacer que un profesional cobre hasta un 30% más en un mismo puesto si la compañía cuenta con menos de diez trabajadores o con más de 50, de acuerdo con un informe de Randstad. De este modo, en las regiones de Madrid y Barcelona se puede ganar más, debido en parte, a que las grandes organizaciones se asientan en estas comunidades.

No obstante, existen grandes diferencias entre ellas. Por ejemplo, entre los directivos, el salario medio bruto es de 71.610 euros, mientras que en Barcelona asciende hasta los 72.412, y en Madrid hasta los 80.162. En un nivel de mando intermedio, la media nacional se encuentra en los 37.667 euros; en Barcelona, en 39.303 euros, y en Madrid, en 40.476 euros. En cuanto a los empleados en general, si la retribución media es 22.348 euros; en Barcelona alcanza los 23.184, y en Madrid, los 24.186 euros, de acuerdo con el informe Tendencias retributivas del equipo directivo, elaborado por ICSA y EADA. “En Cataluña, la mayor parte del tejido industrial son pymes; mientras que en la región madrileña se asientan las grandes firmas y multinacionales”, explica Ernesto Poveda, presidente de ICSA.

Rafael Barrilero, socio de Mercer, expone que “los salarios más altos se encuentran en Madrid, aunque la retribución de los directivos está bastante igualada por zonas”. En cambio, este experto señala que “los niveles profesionales inferiores, como los técnicos o trabajadores manuales, están mejor retribuidos en el norte de España que en el sur”. Esto se debe a que esa zona posee una industria más desarrollada.

Otro elemento que hace que un profesional gane más que otro es la trayectoria profesional. Según el estudio de Randstad, una persona puede cobrar un 26% más en el mismo puesto y empresa si en lugar de contar con un año de experiencia, tiene diez. El informe concluye también que el aumento de salario no es proporcional y se ralentiza con los años: la diferencia entre un trabajador con 10 o con 20 años de diferencia puede ser hasta un 15% superior.

Para Barrilero, lo que determina lo que cobra una persona es su posición, es decir, ganará dependiendo de la función que desempeñe y de la responsabilidad que tenga. El sueldo de acuerdo a este parámetro viene determinado por el mercado.

Cómo ajustar el sueldo
De acuerdo con el socio de Mercer, el salario se adecua al estadio en el que se encuentre el profesional. “De acuerdo con las habilidades y las competencias, el empleado ocupará un estadio de desarrollo, que corresponde a la parte baja salarial; de competencia, que equivale a la parte media, o de experto, en el que cobrará lo máximo”.

A partir de aquí, la especialización del puesto y la oferta y la demanda son los factores que influyen en que un sueldo sea más atractivo que otro. “Un puesto vale más cuanto más específico sea. Y cuanto menor sea la demanda, mejor estará retribuido”, apunta el presidente de ICSA, quien añade que “la empresa estará dispuesta a pagar dependiendo del valor que aporte la persona”. Por eso, en estos casos, el candidato está en condiciones de negociar con la organización y sacar el máximo provecho.

Sectores en los que se gana más
Los mejor pagados se encuentran en el sector farmacéutico y consumo, según Barrilero. Para Poveda, es la industria la que mejor retribuye a sus profesionales. Mientras que la construcción, la automoción y el ámbito de los equipos electrónicos poseen los sueldos más bajos de acuerdo con estos expertos.

Pero, en general, ¿los españoles están bien pagados? El socio de Mercer considera que en España se retribuye correctamente y que se ha hecho de forma eficiente. “Los sueldos están acorde al modelo productivo y al coste de vida nacional”.

Sin embargo, Poveda considera que “estamos todavía muy atrasados. Se deben buscar sistemas retributivos que incentiven la aportación de la persona. Todavía no se paga más al que más aporta”.

Por Beatriz Elías

Más de dos años en la cola del paro

Viernes 12 de Noviembre del 2010

Fuente: eleconomista.es

La alta temporalidad, la falta de formación, los excedentes de la construcción y un subsidio generoso provocaron el agujero más negro de la economía: el desempleo de larga duración

Hace más de un año vimos cómo nuestro país superaba la temible franja de los cuatro millones de parados. El “hasta dónde llegaremos” era una de las preguntas que más acechaba al entonces ministro de Trabajo, Celestino Corbacho. Hoy, con 4,6 millones de parados, España está alcanzando la cima, pero todavía faltan muchos meses para que se comience a crear empleo de forma neta y se rebaje la tasa de paro, situada en el entorno del 20 por ciento de la población activa. La previsión del Gobierno no es nada halagüeña: no será hasta el año que viene por estas fechas cuando volvamos a crear empleo de forma neta.

Las causas
Actualmente, el desempleo es el problema más importante de la economía española. La mayor tragedia es la destrucción de capital humano. Y la forma más fácil de destruirlo es el desempleo de larga duración. Después de dos años de crisis económica, el número de parados por supuesto que ha aumentado, pero también lo ha hecho el tiempo que llevan buscando empleo.

En el tercer trimestre del año, dos millones de personas eran parados de larga duración, es decir, llevaban inscritas en las oficinas del antiguo Inem más de un año. Es más, de este total, más de 800.000 personas llevan apuntadas más dos años.

La fuerte rotación que existe en el mercado laboral no ayuda a que más de dos millones de trabajadores hayan quedado en el olvido.

En definitiva, la crisis dura ya demasiado y provoca que el desempleo se encalle. El estallido de la burbuja de la construcción destruyó un millón de empleos difícilmente recuperables por un sector que en el primer semestre de este año tan sólo finalizó 55.000 viviendas, una de las cifras más bajas de la última década.

Además la reforma laboral llegó tarde y la dualidad del mercado entre fijos y temporales ayudó a que se realizara un ajuste fuerte y barato en el mercado de trabajo, sin respetar cualificación y guiándose sólo por los costes. Es más, la poca flexibilidad de las condiciones laborales hizo que el ajuste se produjera por la vía de los despidos.

Una vez en el desempleo, se solapan dos fenómenos diferentes, el estructural (con una economía boyante se registraba una tasa de paro del 7 por ciento) y el coyuntural.

No se incentiva la búsqueda
El sistema actual de desempleo no incentiva la búsqueda de trabajo. Y la poca movilidad geográfica, sectorial e incluso salarial hace que el parado no acepte cualquier oferta de trabajo, mientras no tenga problemas económicos, es decir, mientras reciba la prestación.

“Esto genera un círculo vicioso. Cuanto más tiempo se permanece en el desempleo, más tiempo cuesta reincorporarse al mercado”, explica Gregorio Izquierdo, director del Gabinete de Estudios del IEE. Los trabajadores no están dispuesto a tirar por la borda su experiencia y especialización y cambiar de sector, pero, por otro lado, si son muy rígidos y permanecen mucho tiempo esperando un empleo también pierden capital humano, explica Izquierdo.

Asimismo, para las compañías, un persona que lleva mucho tiempo en el paro se estigmatiza como demasiado rígido. Las empresas tienen más oferta de trabajadores y exigen más cualificación por una menor retribución.

Así las cosas, hay dos periodos clave para la búsqueda de empleo: “Los parados suelen encontrar trabajo bien cuando llevan un periodo breve de tiempo o bien cuando están a punto de consumir la prestación económica”, destaca el profesor del IEE.

Para Emiliano Carluccio, economista del Instituto Flores de Lemus , “el sistema de cobertura de desempleo es plano”. El Estado ofrece la misma cuantía durante dos años, lo que garantiza al parado unos ingresos estables. Además, el sistema no incluye sanciones por permanecer demasiado tiempo inscrito al Inem. Tan sólo existe un escalón en la prestación: los primeros 180 días, el desempleado recibe el 70 por ciento de su salario anterior y, a partir del día 181, empieza a percibir el 60 por ciento. Además, cuando se le agota la cobertura, puede solicitar el subsidio de paro e incluso acto seguido se puede beneficiar del programa temporal de protección por desempleo e inserción (Prodi), la ayuda de los 426 euros.

En conclusión, una persona desocupada puede permanecer tres años sin trabajar, percibiendo algún tipo de renta de empleo.

No obstante, en la mayoría de los casos, la prestación o los subsidios no cubren las necesidades de financiación de las familias, todavía muy endeudadas. Esto provoca que la tasa de actividad continúe incrementándose y no se aprecie el sentimiento de desánimo en la búsqueda de empleo, muy presente en las crisis anteriores. Por tanto, crece la población activa y con ella la tasa de paro.

El paro de larga duración no sólo es causado por el desempleado y por su rigidez para adaptarse a nuevos trabajos, también se agudiza cuando “una crisis no es gestionada de forma eficiente, tal y como está pasando”, explica Izquierdo.

Un freno para la economía
Además, el paro de largo recorrido no es simplemente una consecuencia de la crisis económica, sino también una causa de la ralentización de la recuperación económica. En el ejercicio de 2010, el desempleo costó más de 30.000 millones de euros y para 2011 este coste todavía sigue en pie, según el proyecto de Presupuestos Generales del Estado.

Para Gregorio Izquierdo, el paro frena la recuperación económica, no sólo por su coste, que supone un 3 por ciento del PIB, sino porque se profundiza el riesgo de perder capital humano y productividad.

Sin embargo, en la recuperación del empleo, dejando a un lado la falta de crecimiento económico, el mercado laboral puede ajustarse en términos salariales. No obstante, “los salarios nominales no van a caer”, explica Carluccio. Por tanto, “la solución sería incrementar la productividad, pero para ello hay que hacer más inversión y las empresas están demasiado endeudadas y no tienen acceso a crédito”, añade. Así que, sólo cabe esperar a que caigan los salarios reales sin revalorizarlos.

Formación, esencial
Para poner fin al desempleo de larga duración “es fundamental formarse”, afirma José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España. Todavía no se crea empleo, al menos en tasas desestacionalizadas, pero el sistema tampoco contribuye a que se adapte la oferta y la demanda, una cuestión que agilizará la reincorporación de los parados cuando llegue la recuperación económica.

La cualificación acelarará la recolocación y rebajará el coste del desempleo. “La formación da flexibilidad y posibilita buscar empleos en más ámbitos”, afirma Carluccio. Sin embargo, ¿qué sucede con los jóvenes universitarios que también sufren el paro de larga duración? En los últimos tres años, la cifra de parados con cualificación universitaria, que llevan más de un año buscando empleo, se ha multiplicado por seis, desde los 30.000 en el primer trimestre de 2007 hasta los 180.000, según la última EPA del tercer trimestre de 2010. Uno de los mayores déficit de nuestro sistema es que la universidad continúa sin adaptarse a las necesidades empresariales.

Según Campuzano, “no hay una salida rápida, todavía se tardará mucho tiempo en que la economía se recupere y se vuelva a crear empleo”. Pero, para el experto, es fundamental modificar las políticas activas de empleo, que es una de las reformas prioritarias del Ejecutivo. El Ministerio de Trabajo realiza hoy la primera reunión con los sindicatos para configurar el nuevo sistema que se prevé que esté listo para el mes de enero, antes de que se distribuya la partida de empleo a las autonomías.

En esta reforma, lo prioritario es hacer eficiente la intermediación entre los trabajadores y las empresas. Reciclar el currículo de los desempleados y adaptarlo a las necesidades de la economía. Según la línea base que el Ministerio presentó el pasado viernes en el Consejo de Ministros, el cambio se centrará en transformar los programas de empleo, reducir las bonificaciones a la contratación, incrementar la eficacia del sistema de formación, incorporar las agencias privadas de colocación al sistema público. En definitiva, transforma el sistema para poder atender a los parados de “uno en uno”, según palabras del ministro.

Por Inma Pardo

Cuatro retos para romper el círculo vicioso

Viernes 12 de Noviembre del 2010

Fuente: empleo.elpais.com

La temporalidad (más elevada entre los jóvenes) les sitúa entre los primeros candidatos al paro (el último en llegar recibe menos indemnización por despido). La alta tasa de paro, a su vez, dispara la competición por un puesto, lo que merma los sueldos (muchos no son ni mileuristas). Esto estira la dependencia de los padres y retrasa el paso a la adultez (independencia, hijos). La crisis ha agravado este círculo vicioso. Estos son los retos para romperlo:

Un 41,5% de paro. En España hay 1.573.600 parados menores de 29 años. Que su tasa de paro duplique la general no es raro. Sí lo es que duplique también la media de sus congéneres europeos: un 41,5% (para los menores de 25) frente a un 20,2% de media en la UE (Eurostat).

Sobrecualificación. Los jóvenes más formados, que son los que menos peligro tienen de sufrir el paro (un 16,6%, en su caso), muchas veces se ven obligados a renunciar a sus expectativas para trabajar. El 44% de los universitarios de entre 25 y 29 años está sobrecualificado para su puesto, frente a un 23% de media en la OCDE. Muchos optan por emigrar. Arquitectos, informáticos e ingenieros son los que más se están marchando.

Retraso de la emancipación. Los bajos sueldos (15.623 euros al año de media entre menores de 34) y el coste del alquiler no facilitan la independencia. Más de la mitad de los menores de 34 años vive con sus padres. La crisis ha forzado a muchos que habían conseguido emanciparse a volver bajo techo paterno.

Rebotados del ladrillo o sin formación. Es el sector que más preocupa a los expertos, los que no tienen un título (uno de cada tres estudiantes deja los estudios tras la ESO, el doble que la media de la UE). Su tasa de paro multiplica por mucho la de los más formados (un alarmante 62% en el caso de los menores de 25 años). El estallido del ladrillo ha dejado a 350.000 jóvenes de entre 20 y 29 años en paro. Miles de ellos están regresando a las aulas, que no pueden absorber toda la demanda (40.000 aspirantes se han quedado sin plaza en la FP). Los expertos avisan de que la cualificación per se no hace milagros. El camino hacia el cambio del modelo productivo será largo y depende en gran medida del impulso político.

Por Carmen Pérez-Lanzac

Sólo el 43% de los trabajadores españoles considera que recibe un salario justo

Viernes 5 de Noviembre del 2010

Fuente: europapress.es

Sólo el 43% de los españoles considera que recibe un salario justo por su trabajo, según un estudio del Instituto Great Place to Work realizado entre 30.000 trabajadores de 250 empresas españolas de diferentes sectores.

Los españoles ponen una nota media de 6,4 puntos para los entornos laborales, que han superado ya algunas asignaturas, como la de la no discriminación, pero entienden que todavía deben trabajar y mejorar sus estrategias en el área de recursos humanos.

Según este estudio, más de la mitad de los encuestados, en concreto el 56%, consideran que sus jefes coordinan y asignan funciones de manera adecuada. Además, siete de cada diez ven a sus superiores competentes, y seis de cada diez aseguran que cumplen sus promesas.

El informe pone de manifiesto que el 87% de los españoles no ve dentro de su organización discriminación por sexo, raza o condición sexual, pues existe equidad a todos los niveles.

En lo que sí deben mejorar es en la conciliación y en aumentar la satisfacción de los empleados en esta materia, pues sólo seis de cada diez españoles dicen tener facilidades para combinar satisfactoriamente su vida profesional y personal. Ese porcentaje aumenta levemente, hasta el 69%, en el caso de los directivos.

El estudio también revela que otro de los temas donde queda bastante por hacer es el de la capacidad de las empresas para hacer partícipes a sus trabajadores de los objetivos de la empresa. De hecho, sólo seis de cada diez españoles dicen conocer, entender y trabajar en línea con la estrategia real y global de su compañía.

Asimismo, según el informe, dos de cada tres empleados afirman recibir ofertas formativas adecuadas para su crecimiento y aprendizaje profesional, porcentaje que se eleva hasta el 85% en el caso de los directivos.

Además, siete de cada diez están contentos con sus compañeros y seis de cada diez creen que es reconocido su esfuerzo en el trabajo. En total, el 80% aseguran que desean trabajar en su actual empresa por mucho tiempo. Incluso en el caso de las nuevas incorporaciones, en el 84% de los casos se han sentido bien acogidos por su nueva compañía.

Las mujeres ven los salarios menos justos.
La percepción del clima laboral apenas varía entre hombres y mujeres, si bien existen algunos aspecto que juzgan de distinta manera. Por ejemplo, en materia de conciliación de vida laboral y familiar, sólo el 57% de las mujeres dicen poder hacer ambas cosas de manera cómoda, porcentaje que sube al 62% entre los varones.

En cuanto al salario, sólo el 40% de las mujeres aseguran recibir un sueldo justo por su trabajo, frente al 46% de los hombres. Además, el 55% de las mujeres encuestadas perciben más favoritismos y posibilidades de promoción para sus compañeros varones.

Honestidad o fraude: Las mentiras arriesgadas en la búsqueda de trabajo

Viernes 5 de Noviembre del 2010

Fuente: expansion.com

Mentir en el curriculo no es sólo cosa de jóvenes que buscan su primer empleo. Este embellecimiento o falseo de las referencias laborales es también un pecado de altos directivos. Y en un entorno laboral como el que vivimos, a la exageración también se suma el desinflar la trayectoria profesional en un desesperado intento por conseguir un empleo.

‘The Wall Street Journal’ relataba recientemente el caso de George O’Leary, entrenador de fútbol del equipo de Notre Dame, que fue obligado a renunciar a su cargo cinco días después de ser contratado al hacerse pública la verdad sobre sus supuestas habilidades, capacidades y background académico y deportivo, o el de toda una decana de admisiones del MIT, Marilee Jones, que renunció al descubrirse que no era realmente quien decía su currículo.

James Minder, presidente del fabricante de armas ‘Smith & Wesson’, ocultó en su currículo una estancia en prisión en la década de 1950, y el CEO de Bausch & Lomb, Ronald Zarrella, provocó un escándalo al descubrirse que nunca había cursado un MBA, a pesar de lo cual la compañía le permitió seguir en su puesto. No todas las empresas actúan de la misma forma ante este tipo de faltas.

En algunos casos, la mentira ha llegado a ser amplificada por las características del propio puesto de trabajo. Es el caso de Robert Irvine, chef estrella del canal de televisión por cable ‘Food Network’, quien perdió su empleo y probablemente su prestigio cuando se descubrió que nunca había cocinado para Ronald Reagan ni para George Bush (padre) en la Casa Blanca. Las referencias aportadas por la Familia Real británica terminaron de hundirle: no era Sir, ni repostero de la reina, ni dueño de un castillo regalado por Isabel II… Mentiras arriesgadas.

A la vista de estos y otros casos Jennifer DeLoach, vicepresidenta de Kroll, una consultora especializada en gestión del riesgo, asegura a ‘The Wall Street Journal’ que “el actual clima laboral que vivimos es especialmente propicio para el fraude en los currículos”. Los expertos confirman que en tiempos de paro e incertidumbre, quienes buscan trabajo sienten una mayor tentación de mentir. Las referencias, junto con la documentación que se solicita son los principales mecanismos de control en un escenario en el que se suele mentir más en los perfiles menos cualificados y en el que lo más habitual, además de en idiomas, es faltar a la verdad en experiencia y funciones desarrolladas.

La manipulación del currículo entre aquellos que optan a trabajos menos cualificados se refiere principalmente a experiencias que no se han realizado, mientras que los más cualificados faltan a la verdad en funciones y responsabilidades, básicamente.

El conocimiento de idiomas es el engaño típico, y para verificar estos conocimientos se suelen hacer pruebas de nivel. Antes de la comprobación algunos candidatos confiesan que no saben tanto como decían. Y la entrevista inicial supone un filtro para comprobar hacia qué trabajo se orienta al candidato. Las empresas exigen determinados estudios al pedir el título correspondiente, y muchos candidatos se retiran por su cuenta del proceso.

Exagerar y falsear la vida laboral –por exceso o por defecto– es una costumbre que frecuentan los jóvenes inexpertos que buscan empleo, pero también es un pecado de los altos ejecutivos. Lo curioso es que la crisis lleva a un efecto contrario al habitual: hay quien desinfla su trayectoria laboral para acceder a empleos para los que, con su verdadera experiencia y formación, nunca serían contratados. Estamos en un escenario en el que se exageran los currículos, pero también se da, en el caso de altos directivos, el desinflar la trayectoria profesional.

Gabriel Giordano, profesor del IESE, explica que un 40% de los currículos que reciben las empresas contiene datos erróneos, o que no son verdad. Y en mercados como el estadounidense, el ‘Screening Index’ que analiza datos de 2009 revela que casi la mitad (un 46%) de las referencias sobre empleo, educación y formación de los candidatos dan motivo para discrepancias por parte de los posibles empleadores.

Si usted ha sido despedido de su anterior trabajo y ha omitido ese pequeño detalle en sus referencias, prepárese para discutir ese asunto en la entrevista, si es que el tema sale a colación.

Si es mayor de 45 años, céntrese en su experiencia relevante, en sus logros, habilidades y cualificación que pueden posicionarle en el nuevo rol.

Si está buscando un nuevo empleo que le proporcione un sueldo más alto, los expertos recomiendan no expresar de forma demasiado clara los requerimientos sobre el salario ni inflar exageradamente la última retribución percibida. En tiempos de crisis también se rebajan las retribuciones y las responsabilidades (’soy responsable de administración’ en vez de decir ’soy director financiero’).

Por: Tino Fernández