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La crisis hizo que 100.000 amas de casa buscaran empleo en 2009 y que 42.000 hombres volvieran al hogar

Jueves 4 de Marzo del 2010

Fuente: europapress.es

La crisis económica no sólo ha provocado cambios en el mercado laboral, también en la sociedad, dando a la mujer un nuevo rol, mucho más activo, en un momento en el que muchas economías domésticas están “haciendo aguas”.

Así, según un informe sobre el perfil de la mujer trabajadora elaborado por Adecco y su Fundación, más de 100.000 amas de casa salieron de sus hogares en 2009 a buscar trabajo, mientras que 42.000 hombres volvieron a sus casas para dedicarse a tareas domésticas.

El año pasado, el número de mujeres que estaban inactivas por dedicarse a las labores del hogar sumaban casi 4,1 millones, cifra inferior en 200.000 personas a la de 2008. Teniendo en cuenta que 104.100 mujeres se incorporaron al mercado laboral en 2009, Adecco concluye que prácticamente la totalidad de las nuevas trabajadoras en búsqueda de empleo son amas de casa.

A pesar de que ninguna de estas mujeres consiguió empleo en 2009 (se destruyeron 1,2 millones de puestos de trabajo en el año), Adecco destacó que las mujeres no cesan en su empeño y cada vez son más las que se incorporan al mercado para conseguir un trabajo.

Así, el cien por cien de las personas que buscaron empleo en 2009 fueron mujeres, ya que los hombres activos descendieron en 196.300 varones. Estos datos contrastan con los de 2008, cuando el 77% de los 660.200 nuevos activos del año fueron mujeres.

De los 196.300 varones que abandonaron el mercado laboral el año pasado, 42.000 de ellos regresaron a sus casas a dedicarse a tareas domésticas. En total, los hombres que se hacen cargo de las labores del hogar se incrementaron en 2009 un 14,1%, frente a un descenso del 4,7% entre las mujeres.

LA CRISIS OBLIGA A LOS JÓVENES A SEGUIR ESTUDIANDO.
Al hecho de que las amas de casa se hayan visto obligadas a lanzarse al mercado laboral, se suma el que la crisis esté empujando a los jóvenes a retrasar su búsqueda de empleo y seguir estudiando ante las menores expectativas que hay en el mercado laboral.

De esta forma, el número de mujeres inactivas por estudios subió en 2009 en 80.000 personas, de las que 71.400 son jóvenes de entre 16 y 24 años, un 7,2% más que en 2008.

El informe de Adecco, difundido con motivo de la celebración el próximo 8 de marzo del Día de la Mujer Trabajadora, resalta también que el desempleo afectó más a los hombres que a las mujeres el año pasado, de manera que el número de varones en paro casi duplicó al de mujeres.

Eso sí, el volumen de mujeres en situación de paro de larga duración (más de un año en el desempleo) se ha disparado. En concreto, las mujeres que llevan en el paro entre uno y dos años se duplicaron en 2009, hasta sumar 421.500, la misma tendencia que siguieron las que ya llevan más de dos años en desempleo, que también se multiplicaron por dos, hasta totalizar 290.000. No obstante, la situación del paro de larga duración es peor entre los hombres.

Según este estudio, el perfil de la mujer trabajadora en España sigue siendo el de una mujer, de nacionalidad española, con una edad comprendida entre los 18 y los 30 años, con estudios elementales y trabajadora del sector servicios a jornada completa.

Teletrabajo, no sólo para conciliar

Domingo 10 de Mayo del 2009

 

Las organizaciones más innovadoras y flexibles son las que cuentan con un mayor número de empleados que trabajan desde casa o fuera de la oficina porque saben que se concilia mejor, se ahorran costes y se mejora el rendimiento.

Acceso a una cantera más amplia de talento, mejora de la productividad, menos gasto en espacio para oficinas, zonas comunes, seguros, mantenimiento, aparcamientos… El teletrabajo mejora el estilo de vida de los empleados y los resultados de las empresas, además de reducir el consumo de energía, los problemas del transporte, la contaminación y la necesidad de recortar la plantilla. También incrementa la competitividad global, la creación de empleo y el equilibrio entre la vida personal y laboral. Así lo demuestra un estudio elaborado en 2008 por la firma de selección Robert Half International, en el que se indica que el teletrabajo y los horarios flexibles son el tercer incentivo más importante para atraer personal, por detrás del salario y los beneficios sociales, pero por delante del bonus y los días extra de vacaciones.

Las organizaciones que tienen más éxito con esta modalidad laboral tienden a integrarlo de forma que encaje a la perfección en su infraestructura legal, financiera, administrativa y de recursos humanos, asegurándose de que sea una práctica voluntaria, sujeta a la decisión de la dirección, operativamente asumible y sin costes adicionales.

Desconfianza
Sin embargo, las empresas siguen manifestando desconfianza “por el hecho de no controlar presencialmente el trabajo. Se sigue funcionando con esquemas antiguos para nuevos tiempos”, afirma Ángel Belzunegui, del Grupo de Investigación, Análisis Social y Organizativo de la Universidad Rovira i Virgili, de la que es profesor de Sociología. Añade que, en este sentido, “la confianza mutua es indispensable para que el teletrabajo tenga éxito. Las organizaciones más nuevas y flexibles, como las de diseño de software y, en general, las innovadoras y tecnológicas, son las que más lo han incorporado a su estructura de funcionamiento con notables índices de satisfacción”. Para este experto, los países con más cultura de teletrabajo “son aquellos que despuntan en empresas tecnológicas y en inversión en innovación y desarrollo: Estados Unidos, algunos países nórdicos y la India, con una potente masa laboral formada en la industria del software”. En Canadá, por ejemplo, el segundo país más grande del mundo, las largas distancias obligan a sus ciudadanos a viajar con frecuencia, por lo que el teletrabajo es, cada vez más, una alternativa.

Las previsiones realizadas para la implantación del teletrabajo en España, como en el resto de Europa, “no se han cumplido”, asegura Belzunegui. Según el informe realizado por la consultora CVA El teletrabajo en el marco de las políticas de conciliación en España, el 16,2% de las organizaciones sondeadas –todas con más de 250 empleados– afirman que ofrecen esta posibilidad laboral en algún grado a sus empleados. Sólo el 1,37% brinda totalmente esta opción. Por comunidades autónomas, Madrid (57,9%) es la que más recurre a esta medida, seguida por Cataluña (9,7%), Murcia (5,8%) y Valencia (4,8%). Por sectores, los datos revelan que los servicios (28,7%), la industria (18,5%) y el inmobiliario (12,1%) son los que más utilizan el teletrabajo.

Belzunegui no cree que la situación económica actual haga que las empresas lo extiendan entre sus empleados: “La crisis ha afectado fundamentalmente a las compañías intensivas en mano de obra, a las que no han mejorado sus productos y procesos; en una palabra, a las que no son innovadoras. Puede, en todo caso, que aumente en el domicilio de los autónomos. Para su expansión, el teletrabajo necesita de estabilidad y crecimiento y un modelo productivo que se base en la generación del conocimiento”.

En nuestro país esta forma de trabajar se ha vinculado “a los temas de conciliación (un ejemplo claro es la Administración Pública) y también como un instrumento que tienden a utilizar más las mujeres, pero no se han explorado sus posibilidades reales en cuanto a la distribución individual de la jornada laboral y a la flexibilidad que también aporta a la empresa”, afirma Belzunegui.

De algún modo, el teletrabajo es ya una práctica cotidiana y no planificada en gran número de trabajadores que emplean el teléfono fijo o el móvil, el correo electrónico, Internet y el fax fuera de su centro de trabajo y, muchas veces, fuera también de su horario laboral, según el estudio El teletrabajo en la conciliación de la vida familiar y laboral en las mujers españolas, una investigación promovida por UGT Euskadi y realizada en el marco del Plan Avanza Ciudadanía.

Como parte del proyecto, que se inició en septiembre de 2008 y tiene prevista su finalización en octubre de 2010, se ha realizado una encuesta a mujeres en toda España. Entre los resultados obtenidos cabe destacar que la última referencia de teletrabajadoras habla de un 4,9% de la población activa española, una de las más bajas de Europa. Respecto a las posibilidades que las empresas ofrecen a las trabajadoras españolas para acogerse a esta modalidad, los datos muestran que casi un 20% de las encuestadas afirma que su empresa le daría esta opción. Entre las ventajas, citan disponer de más tiempo, rebajar el nivel de estrés y conciliar. Sólo un 5,7% de las sondeadas teletrabaja en la actualidad.

Candidatos
Es cierto que no todas las personas son candidatas a trabajar desde casa, por el lugar en el que viven, por la situación familiar o por su forma de organizarse. “Hay que analizar si va a ser positivo para la empresa y para el trabajador”, afirma Consuelo León, investigadora del Centro Internacional Trabajo y Familia de IESE-Universidad de Navarra. Las investigaciones llevadas a cabo por este centro muestran que existen tres pilares básicos sobre los que se asienta la flexibilidad:

1. Tecnología: es la más fácil de conseguir, pero también es condición imprescindible, ya que sin ella no se puede desarrollar la tarea.

2. Procesos: han de ir adecuándose para que se puedan realizar de modo remoto.

3. Cultura: ésta acaba materializándose en el jefe. Es él quien ha de impulsar que los empleados hagan uso de la flexibilidad horaria y espacial, siendo él quien la utiliza y animando a otros a que lo hagan.

Fuente: Expansion
Autor/a: Ana Colmenarejo